21 febrero 2007

El Éxodo

Vralla era una pequeña muchacha.

Bonita y dulce.

Bonita e inteligente.

Bonita y con mucha energía.

Todo lo que sus padres habían soñado que sería. Tan perfecta como era, no podían sino soñar con lo que llegaría a ser. Su padre, llamado Munthen, pensaba que conseguiría un buen matrimonio, quizá incluso llegara a convertirse en princesa del Imperio. Su madre, una insegura mujer llamada Cinneta, pensaba que alcanzaría la gloria por sí misma, convirtiéndose en una gran guerrera o hechicera. Mucho discutían sobre cual sería su destino, queriendo lo mejor para ella, pero ambos estaban equivocados. Pronto llegó la enfermedad.

Los Templos les dijeron que abandonaran toda esperanza, y en la Cofradía de Magos les dijeron que la enfermedad de Vralla era tan rara y tan mortal, que no existía cura posible. Estaba condenada a morir, y muy pronto.

Al fallarles las grandes instituciones del Imperio, Munthen y Cinneta buscaron consejo en brujas, hechiceros, hermitaños, y otros ocultos poderes que moran a la sombra de la civilización.

- Sólo se me ocurre un lugar al que podáis ir- les dijo un viejo curandero, en las más remotas cimas de las Montañas de Wrothgar-. La cofradía de magos en Olenveld.

- Pero ya hemos hablado con la Cofradía de Magos- protestó Munthen-. No pueden ayudarnos.

- Id a Olenveld- insistió el curandero-. Y no le digáis a nadie que vais hacia allí.

No fue fácil encontrar Olenveld, ya que no aparecía en ningún mapa moderno. En una librería en Skyrim, sin embargo, la encontraron en un libro de cartografía histórica de la Segunda Era. En las amarillentas páginas, se encontraba Olenveld, una ciudad sobre una isla en las costas del norte, a un día de navegación desde Winterhold.

Llevando a su pálida hija contra el gélido viento del océano, la pareja zarpó, el viejo mapa como su única guía. Durante cerca de dos días, estuvieron en el mar, dando círculos alrededor de la misma posición, preguntándose si habrían sido víctimas de alguna cruel trampa. Y entonces la vieron.

A través de la bruma causada por las rompientes olas vieron, enmarcando la entrada a la bahía, dos derruídas estatuas gemelas, dioses o héroes hace mucho olvidados. Los barcos que había dentro de la bahía estaban medio hundidos, cascos podridos a lo largo de los muelles. Munthen atracó el barco en su interior, y los tres caminaron hacia la desértica ciudad-isla.

Tabernas con las ventanas rotas, una plaza con un pozo ya seco, palacios destartalados y casas calcinadas por el fuego, tiendas vacías y establos abandonados. Todo desolado. Todo inmóvil, excepto el frío viento que silbaba a través de los vacíos rincones. Y lápidas. Toda calle y callejón estaba flanqueada, y atravesada, y atravesada de nuevo con memoriales a los muertos.

Munthen y Cinneta se miraron mutuamente. Los escalofríos que sentían poco tenían que ver con el viento. Entonces miraron a Vralla, y continuaron hacia su objetivo, la cofradía de magos de Olenveld.

La luz de las velas se escapaba a través de las ventanas del gran edificio negro, pero poco alivio les produjo saber que alguien seguía vivo en aquella isla de la muerte. Tocaron en la puerta, prevenidos ante cualquier horror que pudiera hacerles frente tras ella.

La puerta fue abierta por una rechoncha Nórdica de mediana edad, con pelo rubio rizado. De pie tras ella, había un hombre de su misma edad, también Nórdico, calvo y de apariencia apacible. A su lado, una tímida pareja adolescente de Bretones. Y por último, otro Bretón, muy viejo, con las mejillas coloradas, quien sonrío con agrado ante los visitantes.

- ¡Oh, vaya!- dijo la Nórdica-. Pensé que mis oídos me engañaban cuando oí la puerta sonar ¡Entrad, entrad, hace mucho frío!

Los tres entraron por la puerta, y se tranquilizaron al comprobar que la cofradía no parecía abandonada en lo más mínimo. Bien limpia, bien iluminada, y alegremente decorada. El grupo se presentó entonces. Los habitantes de la cofradía de Olenveld eran dos familias, los Nórdicos Jalmar y Nette, y los Bretones Lywel, Rosalyn, y el viejo Wynster. Eran amistosos y buenos anfitriones. Enseguida trajeron algo de vino y pan, mientras Munthen y Cinneta les explicaban que era lo que hacían allí, y lo que los curanderos y hechiceros decían sobre Vralla.

- Así que, ya ven- dijo Cinneta, empapada en llanto-. Nunca pensamos que encontraríamos esta cofradía, pero al final lo hemos conseguido. Por favor, ustedes son nuestra última esperanza.

Los cinco extraños también tenían lágrimas en los ojos. Nette sollozaba con especial fuerza.

- Habéis pasado por mucho, demasiado- dijo la Nórdica entre lágrimas-. Por supuesto que os ayudaremos. Vuestra pequeña se pondrá perfectamente.

- Es justo que os digamos- dijo Jalmar, más calmado, aunque él también estaba claramente emocionado por la historia-, que esto es una cofradía, pero no somos magos. Tomamos este edificio porque estaba abandonado y sirve a nuestros propósitos desde el Éxodo. Somos nigromantes.

¿Nigromantes?- pensó Cinneta, temblando- ¿Como puede esta gente tan amable ser algo tan horrible?

- Sí, querida- Nette sonrió, tocándole la mano-. Lo sé. Me temo que tenemos mala reputación. Nunca fue demasiado buena, y ahora que ese bienintencionado pero idiota Archimago Trav…

- ¡Que el Rey Gusano se coma su alma!- chilló el viejo de repente y con odio en su voz.

- Ya, ya, Wynster- dijo la adolescente Rosalyn, sonriendo sonrojada a Cinneta como disculpándose-. Perdónale, normalmente es muy dulce y tranquilo.

- Bueno, tiene razón. Mannimarco tendrá la última palabra en este asunto- dijo Jalmar-. Pero ahora mismo todo está… bueno, complicado. Cuando Traven prohibió el Arte, tuvimos que escondernos. La única otra opción era abandonarlo todo, y eso es simplemente estúpido, aunque muchos ya lo han hecho.

- Ya no mucha gente sabe de la existencia de Olenveld, desde que el primer emperador, Tiber Septim la usase como su cementerio personal- dijo Lywel-. Nos llevó una semana encontrarla de nuevo. Pero es perfecta para nosotros. Montones de cuerpos muertos, ya sabes…

- ¡Lywel!- le reprendió Rosalyn- ¡Les vas a asustar!

- Lo siento- Lywel bajó la cabeza avergonzado.

- No me importa lo que hagáis aquí- dijo Munthen severamente-. Solo quiero saber lo que podéis hacer por mi hija.

- Bien- dijo Jalmar, encogiéndose de hombros-. Supongo que podemos conseguir que no muera y curarla de la enfermedad para siempre.

- ¡Por favor!- gimió Cinneta- ¡Les daremos todo lo que tenemos!

- No digas tonterías- dijo Nette, levantando a Vralla con sus grandes y fuertes brazos-. ¡Oh, que niña tan bonita! ¿Te gustaría encontrarte mejor, pequeña dulzura?

Vralla movió la cabeza, con mucho esfuerzo.

Quedáos aquí- dijo Jalmar-. Rosalyn, estoy seguro de que tenemos algo mejor que pan para ofrecer a estas amables personas.

Nette comenzó a llevarse a Vralla, pero Cinneta corrió tras ella.

- Espere, yo también voy.

- Oh, te comprendo, pero eso arruinaría el conjuro, cariño- dijo Nette-. No te preocupes por nada. Hemos hecho esto docenas de veces.

Munthen rodeó a su esposa con sus brazos, y ella se relajó. Rosalyn corrió hacia la cocina y trajo algo de ave asada y más vino para ellos. Se sentaron en silencio y comieron algo.

Wynster se estremeció repentinamente.

- La niña ha muerto- dijo severamente.

A Cinneta se le cortó la respiración.

- ¡¿Qué demonios quieres decir?!- gritó Munthen.

- ¿Wynster, era eso realmente necesario?- Lywel reprendió al anciano, antes de girarse hacia Munthen y Cinneta-. Ella tuvo que morir. La nigromancia no se basa en curar enfermedades, se basa en la resurrección, la regeneración total. La transformación del cuerpo entero, no tan solo las partes que no funcionan.

Munthen se levantó, enfadado.

- Si esos locos la han matado…

- No lo han hecho- le cortó Rosalyn, con una mirada que ahora parecía desprender llamas-. Tu hija respiraba su último aliento cuando entró aquí, cualquiera podría ver eso. Sé que esto es duro, incluso puede que horrible, pero no dejaré que llames “locos” a esa dulce pareja que tan solo intenta ayudaros.

Cinneta estalló en llanto.

- ¿Pero ella va a vivir ahora, no?

- Oh, sí- dijo Lywel, con una gran sonrisa.

- Oh, gracias, gracias- Cinneta seguía llorando-. No sé que habríamos hecho…

- Sé como te sientes- dijo Rosalyn, cogiendo la mano de Wynster con cariño- Cuando pensé que le íbamos a perder, estaba dispuesta a cualquier cosa, justo como tú.

Cinneta sonrió.

- ¿Cuántos años tiene tu padre?

- Mi hijo- corrigió Rosalyn-. Tiene seis años.

De la otra habitación llegó el sonido de unos pequeños pasos. Por fin se abrió la puerta.

- Vralla, ve a darle a tus padres un gran abrazo- dijo Jalmar.

Munthen y Cinneta se giraron. Y comenzaron los gritos.



Extraído de un libro del juego "The Elder Scrolls IV: Oblivion".

© Bethesda Softworks.

9 Comments:

At 17:04, Blogger HellSnake said...

Traducido by servidor xD Ya se q el juego esta en español, pero yo lo tengo en ingles (VO rules) y ademas no encontre el libro traducido por inet, asi q no me peguen q no soy traductor pro xD

Puedo pometrer y pometro q a partir de ahora intentaremos actualizar mas esta cosa xD

 
At 00:48, Anonymous Anónimo said...

Q masoca eres XDD de todas formas las historias del Morrowind y del Oblivion se salen, y esta no la habia leido y es muy wena XDD

 
At 09:02, Anonymous Anónimo said...

Arrrrrrrrrrrjjj >____< ara me he quedado con las ganas de saber como continuaaaaaaaaaaaaaaaa T_____T

menuda matada de escribir xDDD

saludiitooos ^o^

 
At 11:28, Anonymous Anónimo said...

Buena historia, buen curro, buena traducción, en definita buen post...a ver si es verdad y actualizas esto mas a menudo.

 
At 14:59, Anonymous Anónimo said...

No he leido ni dos palabras. Fuerte tostón!!!!

 
At 16:31, Anonymous Anónimo said...

Buenísimo! pero queremos saber el final!?
La niña revive en forma de zombie?
Revive y se convierte en Melody?
Era una coña, la niña estaba fingiendo?
En realidad la isla es el purgatorio y están todos muertos?

Por cierto, cuidadín con los derechos de autor, QUE VIENE LA SGAE!!!!!!!

 
At 18:57, Blogger HellSnake said...

Ni idea de q le pasa a la niña xD ese era el final, pero me hubiera acojonado mucho q se hubiera convertido en melody :-/ Ya me imagino a los nigromantes: "Las manos hacia arribaaa, las manos hacia abajooo..."

 
At 12:39, Anonymous Anónimo said...

UUUHHH
UUUHH
UUHH

 
At 00:09, Blogger Mara in Fabula said...

jajaajjaja lo de Melody triunfa jajajja qué risas!!!

 

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